Psicología individual y de pareja

Terapia individual

El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta de forma decisiva en todos los aspectos de nuestra experiencia, desde la manera en que funcionamos en el trabajo, en el amor o las relaciones que creamos en nuestro entorno, hasta nuestro proceder como padres y las posibilidades que tenemos de progresar en la vida. Nuestra respuesta y actitud ante los acontecimientos dependen de quién y qué pensamos que somos. La manera en que vivimos es el reflejo de la visión íntima que poseemos de nosotros mismos.

El objetivo de la terapia individual es tener un espacio seguro donde reflexionar y poner en palabras los sentimientos, brindar un espacio en que la persona adquiera una visión más amplia del problema que le genera malestar, así como, aprender herramientas y recursos que le ayuden a hacer frente a sus dificultades de un manera más constructiva.

Antes que nada es importante saber detectar y aprender a gestionar las emociones adecuadamente para afrontar los problemas lo antes posible. Para ello, puede ayudarte el identificar tus síntomas, o signos de que algo no va como te gustaría.

  

 

 A modo de guía, algunas dificultades y síntomas habituales y por las que se puede consultar y pedir ayuda son las siguientes:

· Angustia, ansiedad, estrés, inseguridad y problemas de autoestima, indecisión, fobias, obsesiones, traumas
· Depresión y otros trastornos del estado de ánimo, duelos, tristeza, soledad, separación y/o divorcio
· Problemas de relación y vinculación: pareja, laboral, paterno-filiares, social
· Trastornos de la alimentación 
· Trastornos de somatización
· Trastornos del sueño 
· Trastornos sexuales
· Problemas de conducta y agresividad
· Trastornos de personalidad
· Problemas por abuso de alcohol y otras sustancias
· Otros

  

 

 

 

Terapia de pareja

 

Los momentos de crisis no siempre tienen por qué llevar a una ruptura en la relación, sino que muchas veces las dificultades, pueden incluso reforzar la misma.

Cualquier pareja puede pasar por un momento difícil. Si pasado un tiempo y con sus propias herramientas además del apoyo de su entorno no puede salir por si misma de esta situación es el momento de recibir la ayuda de un profesional y tratar de convertir este contratiempo en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento para ambos.

En este caso, el objetivo de la intervención psicológica será identificar los factores tanto individuales como de la propia relación que mantienen los estilos conflictivos dentro de la pareja, así como, establecer unos objetivos para mejorar la calidad de la relación.